Nichiren Shoshu

Templo Myoshinji

La Vida de Nichiren Daishonin

Nacimiento

El 16 de febrero de 1222 (pimer año de Yo-o), hace aproximadamente 770 años, Nichiren Daishonin nació en el pueblo pescador de Kominato en el Distrito de Toyo de la Provincia de Awa (actualmente la Prefectura de Chiba). Su nombre cuando era niño fue Zennichi-maro. Su padre, un pescador pobre, se llamaba Mikuni no Tahiu Shiguetada y su madre Umeguiku. En uno de sus escritos (llamado Gosho) el Daishonin declara: “Nichiren es el hijo de una familia Sendala de las playas de Toyo en Awa, Japón”. Sendala significa una persona de la casta más baja en la antigua India cuya profesión implicaba matar animales. El Daishonin no tenía estatus social en la sociedad de su época. Pero en la forma de un mortal común, el comportamiento del Daishonin fue el del Buda Verdadero del Último Día de la Ley. De su gran compasión, el Daishonin demostró que cualquiera, sin importar su estatus social, tiene igualmente el potencial de lograr la budeidad en su forma actual.

Entrando al Sacerdocio y la Práctica Religiosa

En 1233, a la edad de los 12 años, Zennichi-maro subió a un antiguo templo histórico, Seicho-yi, en el Monte Seicho cerca a Kominato. Comenzó sus estudios como discípulo del sacerdote jefe, Dozen-bo. Cuatro años después, en 1237, cuando tenía dieciséis años, se convirtió oficialmente en sacerdote, rasurando la cabeza y cambiando su nombre a Zesho-bo Rencho.

El mundo del budismo en esa época manifestaba plenamente las características del Último Día de la Ley cuando la Ley Pura había sido perdida. Aunque todas las sectas predominantes del día, Nembutsu, Zen, Shingon, Ritsu y Tendai se derivaban de las enseñanzas de Shakiamuni, no era claro cuál religión budista fue la correcta. Entre tal caos en el mundo budista, Rencho creyó que la verdadera enseñanza del Buda debía ser una sola. Motivado por un gran deseo de liberar a toda la gente de sus ilusiones y sufrimientos, él buscó la verdadera religión. Para ese fin, dos años después de ingresar al sacerdocio, Rencho comenzó un viaje de estudio avanzado. Viajó a Kamakura, al Monte Jiei y a otros centros religiosos para estudiar todas las doctrinas religiosas existentes.

La Declaración del Establecimiento del Budismo Verdadero

Habiendo dominado completamente las doctrinas del budismo, Rencho regresó de su viaje de estudio a la edad de 32. El 28 de abril de 1253, parado solo en la cima del pico de Kasagamori en el Monte Seicho, entonó poderosamente el Daimoku de Nam-Miojo-Rengue-Kio por primera vez. Con esto, declaró al universo el establecimiento del Budismo Verdadero. En ese momento, él cambió su nombre a “Nichiren” (Sol Loto). Después de bajar la montaña, dio su primer sermón para sus padres y los otros discípulos mayores Guiyo-bo, Yoken-bo y Yoen-bo en el salón Yibutsu-do del templo de alojamiento de Dozen-bo, llamado Shobutsu en Seicho-yi. En este sermón, el Daishonin aclaró, citando pruebas documentales, que Nembutsu, Zen y las otras sectas que prevalían en esa época eran enseñanzas erróneas que iban en contra de la verdadera intención de Shakiamuni.

Debido a que su enseñanza refutó las sectas populares del budismo, antagonizando potencialmente a las autoridades seculares quienes se adherían a ellas, los padres del Daishonin temían por su hijo y le rogaron reconsiderar sus opiniones. El Daishonin, sin embargo, enseñó y guió a sus padres con paciencia hasta que finalmente se convirtieron en los primeros creyentes del Budismo Verdadero.

El 28 de abril, un mes después de su primer sermón, el Daishonin una vez más tomó el asiento del maestro para presentar sus doctrinas. Mirando hacia el lado sur del salón Yibutsu-do de Shobutsu-bo en el templo Seichoyi, tomó el nombre “Nichiren, el Devoto del Sutra del Loto”, y se dirigió a su audiencia.

El contenido de su presentación causó consternación al mundo religioso de esa época y tuvo un impacto tremendo para la gente que estaba reunida allá. Inmediatamente el Daishonin se convirtió en el blanco de Toyo Kaguenobu, el administrador del área y un creyente convencido del Nembutsu, quien ese mismo día hizo su primer atentado contra la vida del Daishonin. Pero con la ayuda de Yoken-bo y Guiyo-bo, el Daishonin pudo escapar de la crisis. Ya que el Daishonin esperaba plenamente encontrar esta clase de fuerte persecución, su gran compasión y deseo de salvar a toda la gente y su compromiso de propagar el Budismo Verdadero nunca vacilaron. Al contrario, el Daishonin determinó que adicionales actividades de propagación debían llevarse a cabo en Kamakura, el centro político, para salvar la nación japonesa entera.

El Rissho Ankoku Ron (Sobre Asegurar la Paz de la Tierra a través de la Propagación del Budismo Verdadero)

Una vez que el Daishonin llegó a Kamakura, construyó una pequeña residencia en Matsubagaiatsu en Nagoe, desde la cual salía a las calles de Kamakura para propagar el Budismo Verdadero y refutar las doctrinas erróneas de las religiones prevalecientes. El sufrimiento de la gente en esos días estaba más allá de la descripción debido a la ocurrencia insólitamente frecuente de desastres naturales y calamidades incluyendo terremotos, epidemias y hambruna. Cuando un terremoto particularmente grande ocurrió en agosto de 1257, suministró el motivo inmediato para que el Daishonin escribiera el Rissho Ankoku Ron (Sobre Asegurar la Paz de la Tierra a través de la Propagación del Budismo Verdadero) para clarificar la causa de la miseria de Japón. El meollo del escrito es que la causa fundamental para los desastres yacía con la adherencia del soberano y la gente a las sectas y doctrinas heréticas que estaban en oposición al budismo ortodoxo. Declaró que si la gente no se convertía a la Ley Verdadera y descartaba su apego a las enseñanzas erróneas, dos desastres adicionales, contienda interna e invasión extranjera, ocurriría sin fallar.

Habiendo escuchado los gritos llenos de sufrimiento de la gente, el Daishonin vertió su alma entera en el documento llamado el Rissho Ankoku Ron, resueltamente declarando sus principios. Explicando su razón por presentar esta advertencia osada al gobierno, el Daishonin declaró, “Estoy diciendo esto completamente por la causa de la nación, por la causa de la Ley, por la causa de la gente, y no por mi propio bien”.

El 16 de julio de 1260, el Rissho Ankoku Ron fue presentado a la persona más poderosa dentro del shogunato de Kamakura, el regente retirado Joyo Tokihiori (Saimioyi Niudo) por intervención de Iadoia Saemon Niudo, un oficial del gobierno en Kamakura. El Daishonin tenía 39 años en el momento de su primera amonestación al gobierno.

Persecuciones

Indispuestos a terminar su apoyo a las religiones heréticas, los gobernadores militares de Japón respondieron a esta importante amonestación iniciando un número de persecuciones violentas. La noche del 27 de agosto de 1260, aproximadamente un mes después de la presentación del Rissho Ankoku Ron, monjes de Nembutsu respaldados por el gobierno tanto por sus seguidores, se unieron para asediar la choza del Daishonin en Matsubagaiatsu. Apenas evitando sus asaltantes, Nichiren Daishonin partió de Kamakura buscando refugio con Toki Yonin, un creyente importante en la Provincia de Shimousa. Este incidente se llama la “Persecución de Matsubagaiatsu”.

El Daishonin regresó a Kamakura el año siguiente, 1261, en donde se involucró en actividades más intensas de propagación. Los creyentes de Nembutsu quedaron asombrados por la resolución inquebrantable del Daishonin y se dieron cuenta de que en un debate formal nunca podrían derrotarlo. Habiendo fracasado en su intento de matarlo en Matsubagaiatsu, los monjes del Nembutsu apelaron a los oficiales del gobierno para deshacerse del Daishonin en secreto.

Puesto que Joyo Nagatoki, el gobernador en esa época, junto con su padre, Joyo Shiguetoki, odiaban a Nichiren Daishonin, recibieron con buen ánimo la petición de los creyentes del Nembutsu. Aunque el Daishonin no había hecho nada ilegal, el 12 de mayo de 1261 fue exiliado a Ito en la Península de Izu. Esto se llama el “Exilio a Izu”. El Exilio a Izu, junto con el Exilio a Sado (que ocurrió diez años después) fueron persecuciones formales del gobierno y fueron descritos en detalle en muchos pasajes del Gosho.

Mientras el Daishonin estaba en exilio en Izu, tanto Nagatoki como Shiguetoki Joyo recibieron las consecuencias de su calumnia del budismo; Nagatoki se enfermó incapaz de levantarse de la cama y Shiguetoki murió demente. Habiendo presenciado tal castigo del Buda o por alguna otra razón desconocida, las autoridades indultaron a Nichiren Daishonin en febrero de 1263 después de un año y nueve meses de exilio.

Después de ser indultado, el Daishonin, quien había estado fuera de su ciudad natal durante 12 años, regresó a la Provincia de Awa, en donde se preocupó por enseñar y formar a sus discípulos. Sin embargo, desde el establecimiento del Budismo Verdadero, Toyo Kaguenobu había sentido odio hacia el Daishonin y había esperado alertamente una oportunidad para hacerle daño. El 11 de noviembre de 1264, mientras el Daishonin estaba en camino hacia Komatsubara, en donde vivía su discípulo Kudo Ioshitaka, Toyo Kaguenobu vio su oportunidad. Con la intención de asesinarlo, Kaguenobu y cientos de sus soldados emboscaron al Daishonin. En la feroz batalla, Kudo Ioshitaka fue muerto y el Daishonin mismo recibió una cortada de espada en la frente. A este incidente se le llama la “Persecución de Komatsubara”. Uno de los tradicionales Cinco Pecados Capitales en el budismo es hacer que el Buda sangre. Se dice que Toyo Kaguenobu, quien hirió el reverenciado cuerpo de Nichiren Daishonin, se volvió loco y murió en el lapso de tres días después de este incidente.

Las Once Cartas

Cuando el Daishonin regresó a Kamakura en 1269, una carta del Emperador Mongol, Kublai Khan, también llegó. La invasión extranjera, así como la predijo el Daishonin en el Rissho Ankoku Ron ocho años antes, ahora constituía una verdadera amenaza a la nación.

El 11 de octubre de 1269, el Daishonin envió cartas instando al gobierno y a once dirigentes religiosos a que llevaran a cabo un debate religioso abierto para determinar la enseñanza apropiada para proteger la nación en su época de crisis. Enfatizó la necesidad de que el pueblo japonés renunciara inmediatamente las religiones heréticas y se convirtiera a la Ley correcta. En esas once cartas las doctrinas erróneas de varias religiones son refutadas por los ahora famosos Cuatro Pronunciamientos: “Nembutsu conduce al infierno del sufrimiento incesante; Zen es la enseñanza de demonios; Shingon arruinará la nación; y Ritsu es traidor.

El gobierno, así como los monjes de los siete templos principales, quedaron escandalizados y enfurecidos por las once cartas. No sólo rechazaron las advertencias estrictas del Daishonin, sino que se decidieron reprimirlo.

Descartando la Figura Transeúnte y Revelando la Verdadera Identidad

In 1271, una sequía general azotó el país entero de Japón. El gobierno ordenó a Riokan del templo Gokurakuyi, un monje de la secta Ritsu, que orara por la lluvia. Nichiren Daishonin envió un mensaje a Riokan y lo retó a que determinara de quién era la enseñanza correcta, con base en lo eficaz de sus oraciones por la lluvia. Al final, Riokan fue derrotado completamente. Sin embargo, Riokan, mortificado porque sus oraciones no fueron contestadas, fue lo suficientemente deshonesto como para conspirar con monjes de varias sectas para convencer al gobierno que se deshiciera del Daishonin para siempre. El 10 de septiembre, el Daishonin fue citado a indagatorio en la oficina del magistrado, y aprovechó de la oportunidad para amonestar al interrogador, Jei no Saemon Ioritsuna, el Director Diputado de la Oficina de Asuntos Militares y Policiales, diciendo que debía establecer mediante un debate si él, Nichiren Daishonin, o los maestros de las otras sectas tenían razón. El 12 de septiembre, Jei no Saemon y unos centenares de sus tropas asaltaron violentamente al Daishonin en su choza en Matsubagaiatsu. El Daishonin, sin embargo, asumió una actitud solemne, diciendo: “¡Miren la actitud demente de Saemon-no-yo! Perder a Nichiren es lo mismo que tumbar el pilar de Japón”. Al escuchar esta declaración, se les palidecieron las caras de todos los soldados, incluyendo a Jei no Saemon.

El Daishonin fue arrestado como si fuera un gran delincuente. Y sin el beneficio de un juicio, la noche del 12, fue enviado bajo escolta armada al terreno de ejecución en Tatsunokuchi. La intención de las autoridades fue ejecutar en secreto al Daishonin, quien era inocente y no podía ser castigado bajo la ley del país.

A medida que la hora para su decapitación se acercaba, el Daishonin se alistó en el lugar de ejecución. En el momento en que el verdugo levantó su espada para dar el golpe, una luz brillante tan luminosa como la luna vino de la dirección de la Isla de Enoshima, cruzando velozmente el cielo hacia el noroccidente.

El verdugo fue enceguecido por la luz y se cayó al suelo. Asustados, los otros soldados se cayeron de sus caballos, o se fueron. Nadie pudo quitarle la vida al Daishonin. Este evento se llama la “Persecución de Tatsunokuchi”, y tiene una significancia profunda en el transcurso de la vida del Daishonin.

En el sitio de ejecución Tatsunokuchi, el Daishonin abandonó su identidad transeúnte como la reencarnación del Bodisatva Yoguio, quien se describe en el Sutra del Loto como habiendo recibido la esencia del Sutra del Loto de Shakiamuni. Desde ese momento en adelante, reveló su verdadera identidad original como el Buda Verdadero quien aparece en el Último Día para establecer el verdadero budismo que permite que toda la humanidad logre la budeidad.

Esto no significa que el mortal común, Nichiren, se haya convertido en un Buda por primera vez en Tatsunokuchi. En cambio el Buda Verdadero, Nichiren Daishonin, probó, al cumplir todas las profecías y superar todas las persecuciones, que es el Buda original. Así que después de la Persecución de Tatsunokuchi, el Daishonin finalmente comenzó a comprometerse a varias actividades desde el punto de vista del Buda Verdadero.

Exilio a Sado

Después del frustrado intento de ejecución en Tatsunokuchi, el Daishonin fue transferido temporalmente a Echi en la Provincia de Sagami. Mientras estaba en Echi, numerosos incidentes de incendio provocado y asesinatos fueron cometidos en Kamakura por los creyentes del Nembutsu. Sin embargo, a los seguidores del Daishonin se les echó la culpa de esos actos. El gobierno usó estos delitos para justificar la persecución de los discípulos y creyentes del Daishonin. Frustrados en su intento de asesinar al Daishonin, los generales que gobernaban Japón se decidieron deshacerse rápidamente de él exiliándolo a la Isla de Sado. El 10 de octubre de 1271, él fue escoltado bajo guardia de Echi a Sado, a donde llegó el día 20 del mismo mes.

En el Siglo Trece, prevalecía un clima severamente frío en todo el mundo incluyendo Japón. Especialmente en Sado, que está al borde del Mar del Norte, con el invierno acercándose, el frío debió de haber sido intolerable. En un lugar tan intensamente frío, el Daishonin fue confinado a una pequeña choza que se llamaba Sanmaido, localizada en el cementerio local de Tsukajara donde se botaban cadáveres. Su pequeña habitación tenía huecos en el techo, y las paredes estaban a punto de colapsar. En tal sitio, una persona común y corriente no podía sostener su vida, porque poca comida y poca ropa estaban disponibles.

Sin importar qué tan severas eran las condiciones, no podían destruir la vida adamantina del Buda Verdadero. Al contrario, fue aquí en el Sanmaido de Tsukajara que el Daishonin, quien había descartado su identidad transeúnte y había revelado su verdadera identidad como el Buda original, escribió el Kaimoku Sho (La Apertura de los Ojos), en el cual se revela el objeto de veneración en términos de la persona.

En febrero de 1272, la predicción del Daishonin de contienda interna se realizó. Éste fue el incidente en el cual el shogun, Tokisuke, medio hermano mayor de Joyo Tokimune, intentó infructuosamente convertirse en shogun. La batalla resultó en la muerte de Tokusuke. Después de haber visto que la profecía del Daishonin acerca de la contienda interna resultó cierta, el gobierno se aterró y se decidió apresuradamente trasladar al Daishonin del Sanmaido de Tsukajara a la residencia de Ichinosawa Niudo. El año siguiente, 1273, el Daishonin escribió el Kanyin no Jonzon Sho (El Verdadero Objeto de Veneración), que revela el objeto de veneración en términos de la Ley.

En 1274, el gobierno recibió presión intensa de enviados mongoles exigiendo el sometimiento de Japón al Imperio Mongol. Al mismo tiempo, fenómenos misteriosos, tales como la apariencia simultánea en el cielo del sol y Venus ocurrieron uno tras otro. Al presenciar estos eventos ominosos y recordar las predicciones del Daishonin, Joyo Tokimune se decidió traerlo de nuevo a Kamakura. El 14 de febrero de 1274, habiendo pasado dos años y varios meses en exilio en Sado, el Daishonin fue indultado y regresó al centro político de Japón.

El Verdadero Objeto del Advenimiento del Daishonin

Al llegar a Kamakura, el Daishonin fue citado al conjunto cerrado del régimen militar, en donde una vez más fue confrontado por Jei no Saemon. Asumiendo una postura completamente diferente de la de su anterior encuentro, Jei no Saemon le dio la bienvenida amablemente al Daishonin y planteó preguntas acerca de un posible ataque mongol y otros asuntos. En respuesta, el Daishonin expuso compasivamente su budismo y explicó: “Es seguro que los mongoles invadirán a Japón en el lapso de este año. Usted debería renunciar a sus creencias heréticas y dedicarse a la enseñanza correcta”. El gobierno, sin embargo, rechazó su amonestación. Fallando en comprender la intención del Daishonin, el gobierno incluso consideró hacer que el Daishonin se uniera a los monjes de sectas religiosas heréticas tales como Nembutsu y Shingon para orar por la paz y la seguridad de la nación.

Habiéndose dado cuenta de que el gobierno no despertaría a la enseñanza correcta, y siguiendo una antigua máxima que dicta que un sabio que amoneste a un soberano tres veces y no sea escuchado debe retirarse a un bosque montañoso, el Daishonin partió de Kamakura hacia el Monte Minobu el 12 de mayo de 1274. Entró a la tierra salvaje de Minobu para establecer un sitio para entrenar a sus discípulos para la perpetuación de la Ley Verdadera. Luego envió a sus discípulos sacerdotes a varios lugares para propagar activamente el Budsimo Verdadero. Una vez más surgió oposición tremenda en el transcurso de estas actividades de propagación. Entre éstas, la persecución más severa ocurró en 1279 en la aldea de Atsujara en el área de Fuyi, en donde 20 creyentes fueron arrestados y torturados. De entre ellos, los tres hermanos Yinshiro, Iagoro y Iarokuro fueron decapitados cuando rehusaron abandonar su fe en el Budismo de Nichiren Daishonin. Al ver que la fe de sus creyentes había crecido al punto en que por la causa del budismo incluso no escatimaron sus vidas, el Daishonin sintió que el momento apropiado había llegado. Así que el 12 de octubre de 1279, el Daishonin inscribió el Dai-Gojonzon, el Supremo Objeto de Veneración del Alto Santuario del Budismo Verdadero, el que fue el propósito supremo de su advenimiento.

Entrando a Nirvana

Para el año 1281, el Daishonin se había dedicado incesantemente durante más de 30 años a propagar la Ley Verdadera bajo circunstancias durísimas y a pesar de innumerables persecuciones. Fue alrededor de este período que su condición física comenzó a debilitarse paulatinamente.

En septiembre de 1282, haciendo caso a los ruegos de sus discípulos, el Daishonin se decidió abandonar Minobu para Jitachi, para recuperarse en las aguas termales de esa región. Habiendo cumplido su misión, el Daishonin sabía que el momento de su nirvana se estaba acercando. Por eso, antes de salir de Minobu, llamó a Nikko Shonin y le confirió el “Documento de Transferencia de Minobu” (Documento para Confiar la Ley que Nichiren Propagó durante Toda su Vida). Esto documentó la transmisión exclusiva de todas sus enseñanzas budistas a Nikko Shonin.

Luego el 8 de septiembre, protegido por sus discípulos, el Daishonin salió de Minobu. El 18 de septiembre, el grupo del Daishonin hizo una parada en la residencia de Ikegami Munenaka, un discípulo en el área de Ikegami de Musashi (actualmente Tokio, Distrito de Ohta). El Daishonin había tenido la intención de quedarse en la residencia de los Ikegami por sólo unos días, pero el debilitamiento de su cuerpo estaba progresando rápidamente. El día 13 de octubre por la mañana, el Daishonin escribió un documento de transferencia adicional titulado el “Documento de Transferencia de Ikegami”, que junto con el “Documento de Transferencia de Minobu” constituyen los “Dos Documentos de Transferencia”, así designando claramente a Nikko Shonin como el sucesor del Daishonin.

Luego a las ocho de la mañana del 13 de octubre, el Daishonin entró tranquilamente al Nirvana, manifestando el semblante del Buda Verdadero eterno a medida que su cuerpo mortal falleció. Tenía sesenta y un años de edad. Se dice que en ese mismo momento la tierra tembló y los cerezos en el jardín florecieron fuera de temporada.